Son necesarios dos requisitos para que el sacerdocio tenga validez:
- El sacerdote deber ser compasivo, tierno y paciente con los que se desvían por ignorancia, pecado involuntario o debilidad
- Lo debe nombrar Dios
Cristo llenó ambos requisitos. Melquisedec, contemporáneo de Abraham, fue un rey cananeo de Salem y sacerdote de Dios. Recibió diezmos de Abraham y lo bendijo.
El sacerdocio de Cristo es de la misma clase que el de Malquisedec. La salvación eterna que obtuvo Cristo mediante el sufrimiento está a disposición sólo de los que obedecemos por fe. La fe que salva es la que obedece. Cristo vive en el cielo en la presencia de Su Padre intercediendo por todos y cada uno de nosotros de acuerdo con la voluntad del Padre.
La intercesión de Cristo como nuestro sumo sacerdote es esencial ya que sin la gracia, la misericordia y la ayuda de Dios obtenida mediante esa intercesión, podríamos apartarnos de Dios, ser esclavizado una vez más al pecado.
Esa intercesión para "salvar perpetuamente" soló podemos aprovecharla los que por medio de El nos hemos acercado a Dios. No hay seguridad alguna para los que pecan deliberadamente y no buscan a Dios. Puesto que Jesucristo es el único mediador e intercesor en el cielo.
!!!Aleluya!!!